Además, según un informe de IFS, un alto porcentaje de compañías falla a la hora de implicar a los empleados en el proceso de cambio.

Pandemia de coronavirus y transformación digital son dos términos que han terminado asociados. Para afrontar los cambios sociales y económicos derivados de la crisis sanitaria, y mantener la actividad, muchas empresas se han visto obligadas a incrementar sus inversiones en tecnología.

Hasta 7 de cada 10 empresas han incrementado su gasto en digitalización, según un estudio de IFS, que detecta especial incidencia en el sector de la construcción. La mayoría de las empresas de tecnologías de la información y de fabricación también mantienen planes de inversión, por delante de las de energía y servicios públicos o el comercio minorista, por ejemplo.

“El estudio confirma que el mercado está utilizando sabiamente la recesión global, y las empresas están desviando recursos a la renovación tecnológica e innovación, con una mentalidad progresiva que permitirá la toma de decisiones de forma más eficaz e informada, para que las empresas puedan prosperar, ahora y en el futuro”, indica Juan González, director general de IFS España y Portugal.

Una clave para renovarse de la manera correcta es involucrar al factor humano, pero un 27 % de las organizaciones no lo estaría haciendo. Y eso que ahora mismo una de las cosas que más les preocupa es la falta de satisfacción interna, junto a la ejecución del proceso y no ser capaces de ofrecer un retorno de inversión medible.

“Es un error pasar por alto la importancia del refuerzo de personal y la aceptación del proyecto a la hora de llevar a cabo un proceso con éxito”, señala Juan González. “Así lo identifica nuestro estudio, con un alto porcentaje de compañías que subrayan la falta de participación de los empleados, entre las razones principales por las que fracasa el proyecto”.

A esto hay que añadir que el 29 % de los encuestados cree que la fidelización de empleados mejoraría si ofreciesen tecnología más emocionante. Un 39 % opina que les ayudaría a mejorar las capacidades de sus trabajadores y a reducir la brecha digital entre ellos.

Más allá de los recursos humanos, existe también la cuestión de la elección de los proveedores, otra de las claves para el éxito o el fracaso de una iniciativa de transformación digital. El informe desvela que menos de un tercio de las compañías tiene en cuenta la experiencia especializada en la industria. Sobre todo, se basan en criterios de recomendación para elegir a sus socios. El caso es que un 37 % de los proyectos acaba fracasado precisamente por un asesoramiento poco eficaz.

Este problema afecta de manera destacada a compañías que ingresan más de 1000 millones de euros. En este tipo de ambientes, la alta dirección aboga por proveedores conocidos aunque no se ajusten tal y como deberían a sus necesidades reales.

FUENTE: www.silicon.es


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